Crisis: es un cambio, un “re-ajuste” que puede resultar favorable o desfavorable. Es un concepto psicológico, en el que intervienen dimensiones mas subjetivas, internas y que surgen a través de requerimientos externos. Por lo tanto implica una transformación hacia una nueva forma de adaptación, abriendo un abanico de posibilidades para lograr su concretización.
Es preciso considerar que mientras el sujeto pasa por esta transición, se enfrenta a una situación que lo vuelve vulnerable de adoptar una patología mental o física.
Crisis evolutivas: son aquellas que transitan todos los seres humanos, por lo tanto pueden ser tanto objetivas como subjetivas. Implican una ruptura, un abandono de estructuras anteriores para conformar otras nuevas, diferentes, o bien, mas complejas que las primeras.
De esta manera el sujeto debe encontrar respuestas favorables a nuevas situaciones, que demandan un movimiento hacia una constante adaptación.
Estos cambios también afectan a la identidad de la persona y su capacidad para “inventar” caminos alternativos que se orienten a aliviar tensiones y aceptar nuevos requerimientos.
Pueden ser: el pasaje de la niñez a la adolescencia, de la adolescencia a la juventud, de la juventud a la adultez, o bien de la adultez a la vejez.
Crisis vitales: son cambios en los cuales se reconoce una posibilidad de crecimiento, una conciencia acerca de lo que implica dicha transformación. Se reconoce como “vital” porque “…se conecta con la génesis del sentimiento de identidad del pensamiento” (Gullo 1995. Pág. 23), y además porque resulta importante para el sujeto durante su desarrollo psicosocial. Por lo tanto, están relacionadas con la edad cronológica y con el contexto socio-histórico, propio del individuo. Cuando las crisis no se hacen conscientes producen un “estancamiento” que pueden ocasionar problemas psicológicos o de socialización.
Por lo tanto, es preciso recurrir a la “prevención” (de tipo medico-sanitario) con el fin de encarar estas transformaciones de manera que el sujeto encuentre un ámbito de apoyo y contención al momento de tomar decisiones.
Transición: asociado al concepto de crisis, aunque puede o no transformarse finalmente en un verdadero cambio. Consiste en un periodo de tiempo determinado, por el cual la persona sufre un cierto desequilibrio y busca una solución al problema que lo origino.
Algunos autores hablan acerca de una “transición psicosocial” que “…es el abandono de un conjunto de asunciones previas y la adopción de otro conjunto nuevo que le permita afrontar un espacio vital alterado” (Rodríguez Moreno. 1998. Pág. 149)
Implica que el sujeto transcurra hacia la adopción de otra etapa, como un cambio permanente, cíclico y vital, reposicionando su rol en relación con su medio.
Tipos de Transición: pueden ser
1. Académicas: incluye el pasaje, ya sea de una institución escolar a otra, o de un nivel a otro.
2. A la realidad laboral: indica el paso desde un nivel académico hacia la realidad laboral, donde la persona se prepara para ingresar al mundo del trabajo.
3. Intralaboral: paso de un trabajo a otro, donde el sujeto pone en juego sus facultades y aptitudes durante el desarrollo de su propia carrera profesional.
4. Vitales: hace alusión a otros cambios, tales como la inserción laboral de una mujer que se dedico a cuidar a sus hijos anteriormente, o de una persona activa laboralmente que debe jubilarse.
Carrera: es el camino recorrido por una persona, ya sea de manera objetiva o bien subjetiva, a lo largo de su vida relacionado con los aspectos ocupacionales. Cabe destacar que el sujeto desarrolla su carrera y en interacción mutua la carrera desarrolla al sujeto, lo cual incluye la preparación al trabajo, trabajar, cambiar de una ocupación a otra, y finalmente abandonarlo.
También hace alusión a como ocurre el desempeño ocupacional, siempre dando respuestas a una necesidad personal y a requerimientos de la sociedad.
Identidad ocupacional: se entiende como la representación por la cual una persona puede autopercibirse en el mundo laboral, ya sea de manera incluida o exclusiva. Esto quiere decir que el sujeto al elegir una determinada profesión conllevara planteos de tipo ético, condicionados por el genero, o bien inducido por percepciones acerca del rédito económico que podría otorgarle.
El desarrollo de la identidad profesional se produce a lo largo de toda la vida, a partir de las primeras identificaciones de la primera infancia, hasta las que producen actualmente los medios masivos de comunicación, frente a las crisis económicas a nivel mundial.
Es un proceso continuo de consolidación y transformación, que involucra a su vez, el medio cultural y social del cual se forma parte.
Proyecto: es realizar o representar una visión en perspectiva, para lo cual se precisa toda una preparación de planear, premeditar y concretizar un pensamiento proyectivo.
Rodríguez Moreno (1998) dirá que entiende por el un constructo “…como posibilidad de la compresión del ser y a la vez de comprender el propio ser” (Rodríguez Moreno. 1998. Pág. 257). Esto quiere decir que un proyecto implica una realización personal, a través de lo cual el sujeto tiene la posibilidad de “elegir” aquello que quiere ser.
Este concepto esta asociado a la idea de movimiento o acción, dotado de cierta intencionalidad: donde el hombre es consciente de su pasado y su presente, para preparara su futuro.
Por lo tanto, proyectar involucrara la identidad de cada persona para encontrar el sentido de la propia existencia y de las acciones.
Proyecto de vida: se refiere a “…la posibilidad de poder anticipar una situación, generalmente planteada en expresiones como yo quisiera ser… o yo quisiera hacer…” (Casullo, M. 1996. Pág. 17). Es decir requiere una premeditación y una concretización a través de la identidad ocupacional.
Cabe destacar que llevar a cabo este tipo de proyecto incluye un conocimiento del propio sujeto (actitudes, intereses, aptitudes, etc.), de las posibilidades que le brinda el núcleo familiar al que pertenece y acerca de la realidad social que vive (a nivel económico, histórico, político y cultural)
Proyecto profesional: consiste en la explicitación de proyectos y de desarrollo de competencias y habilidades orientadas hacia la elección de una profesión. En este caso, a Orientación Vocacional se encarga de indagar en las representaciones profesionales que tiene el sujeto, a fin de poder identificar o develar aquella que corresponda con su propio proyecto personal.
En este sentido, intervienen dimensiones tales como la familia, la Escuela y la Sociedad. A través de las mismas, la persona construirá su propia identidad profesional, articulando sus expectativas con las necesidades económicas y sociales vigentes.
Trabajo práctico N 10
Hace 16 años
Bien, veo que ya armaron su propio blog y se pusieron al día con las tareas
ResponderEliminargracias profe!!!
ResponderEliminarsaludos